Posturas

ASANAS (POSTURAS) 

  • Las asanas son uno de los distintivos del yoga. Conducen desde el plano físico al espiritual. Son el inicio, así como la base de la ciencia del yoga. Asana significa mantener el cuerpo en una postura particular con el pensamiento de que Dios está en tu interior. El asana se ha de mantener con firmeza para que esta divinidad no se tambalee. La conquista del asana llega cuando cesa el esfuerzo y se asienta la estabilidad. La estabilidad trae consigo el estado de beatitud. Un asana mantenida en ese estado ya no es realizada por el cuerpo físico o fisiológico, sino por el Sí-mismo interior. En este estado el cuerpo ha sido conquistado, las dualidades han desaparecido y se ha logrado la unión del cuerpo, la mente y el alma.

Sri Patañjali describe asana de este modo:

“Sthirasukham asanam” (la postura aporta estabilidad del cuerpo y equilibrio de la mente)

Fuente: Yoga Para la Mujer (Geeta S. Iyengar)

  • Asana procura firmeza, salud y ligereza de miembros. Una postura firme y agradable produce equilibrio mental y evita la inconstancia de la mente. Las asanas no son simples ejercicios gimnásticos: son posturas. Para realizarlas se necesita un espacio limpio y aireado, una manta, y decisión; mientras que otros sistemas de entrenamiento físico necesitan amplios campos de juego y un equipo costoso. Las asanas pueden hacerse sin nada, ya que los mismos miembros del cuerpo proporcionan los pesos y contrapesos necesarios. Mediante su práctica desarrollamos agilidad, equilibrio, resistencia y una gran vitalidad.

Las asanas se han ido desarrollando durante siglos al objeto de ejercitar cada músculo, cada nervio y cada glándula del cuerpo. Aseguran un físico bueno, es decir fuerte y elástico, no envarado por un exceso de músculo., al tiempo que mantienen el cuerpo libre de enfermedades. Reducen el cansancio y calman los nervios. Mas su importancia real radica en la manera en que entrenan y disciplinan la mente.

Muchos actores, acróbatas, atletas, bailarines, músicos y deportistas también poseen un espléndido físico, así como un gran control del cuerpo, mas les falta el control de la mente, del intelecto y del Sí-mismo. De ahí que se hallen en desarmonía consigo mismos, y raramente pueda encontrarse entre ellos una personalidad equilibrada. A menudo anteponen el cuerpo a todo lo demás. En cambio el yogui, sin subestimarlo, no se ocupa solamente de la perfección del cuerpo, sino también de los sentidos, de la mente, del intelecto y del alma.

Los nombres de las asanas poseen un significado e ilustran el principio evolutivo. Algunas tienen nombres derivados de la vegetación, como el árbol (vrksa) y el loto (padma); otras de insectos como la langosta (salabha) y el escorpión (vrschika); otras de animales acuáticos o anfibios como el pez (matsya), la tortuga (kurma), la rana (bheka) o el cocodrilo (makara). Las hay que llevan nombres de ave como el gallo (kukkuta), la garza (baka), el pavo real (mayura) y el cisne (hamsa). Y también que toman el nombre de cuadrúpedos como el perro (svana), el caballo (vatayana), el camello (ustra) y el león (simha). No se han dejado en olvido los nombres de criaturas que se arrastran como la serpiente (bhujanga) ni se pasa por alto el estado embrionario humano (garbha pinda). Hay asanas que reciben el nombre de héroes legendarios, tales como Virabhadra y Hanuman, hijo del Viento; y sabios como Bharadvaja, Kapila, Vasistha y Visvamitra son recordados por haber dado nombre a asanas. Algunas llevan nombres de dioses del panteón hindú, y otras evocan las avataras o encarnaciones del Poder Divino.

Fuente: Luz Sobre el Yoga (B.K.S Iyengar)